La siguiente actividad de Lindsay Lohan no sería ir a una fiesta, evento o pelearse con su padre, su ex Samantha Ronson o quien se ponga frente a ella. De acuerdo al sitio TMZ, la problemática chica ahora sí terminaría tras las rejas.
Cuando estuvo en la corte el año pasado tras su incidente de manejar intoxicada, la juez Marsha Revel le hizo ver muy claramente que debía asistir a clases semanales sobre su adicción al alcohol, y que si no cumplía con las condiciones, terminará en la cárcel.
La escuela donde se registró Lindsay para este tratamiento está obligada por ley a informarle a las autoridades y a la corte cuando uno de sus estudiantes no ha ido a clases en 21 días. Y he aquí el truco de Lohan: aunque debe asistir cada 7 días, se espera justamente hasta el día 21, para ir a su asesoría.
Por eso mismo, la escuela no ha podido reportarla, porque está cumpliendo su reglamento. El problema que sufrirá Lohan es que no está cumpliendo con las reglas de la juez, que le ordenó estar ahí cada 7 días, sin falta… no cada 3 semanas.
Entonces, la chica bien podría toparse con una sorpresa cuando le toque regresar con la juez el próximo 20 de mayo, cuando se debatirá su caso una vez más. Le había aclarado que no iba darle una segunda oportunidad. ¿Será?
TMZ le preguntó al abogado de Lindsay su opinión al respecto, y respondió: “No hemos recibido ningún reporte negativo sobre el programa, y por ende, la srita. Lohan está cumpliendo”.
Via Celestrellas



